Se oye, se dice, se comenta...

¿Cuántas veces nos han contado cotilleos o situaciones varias? Demasiadas... En este blog, se podrán encotrar textos escritos por mí y otros de interés general. Espero que os guste.

5.16.2006

REGULAR UNA MUERTE DIGNA

La muerte del pentapléjico Jorge León abre un nuevo debate social sobre la eutanasia. El segoviano de 53 años llevaba meses pidiendo en Internet una “mano amiga” que le ayudara a “morir dignamente”. El pasado jueves fue encontrado muerto en su domicilio de Valladolid, desconectado del respirador que le mantenía con vida. La policía investiga y cree que recibió ayuda de alguien de fuera de su entorno para no implicar a sus allegados. La familia, por su parte, pidió ayer mediante un comunicado que no se persiga al que “acerca un vaso a una boca sedienta de paz”.

Jorge León explicó en una entrevista concedida a nuestro periódico que no tendría tiempo hasta que se aprobase una regulación decente y seguramente tendría que recurrir a una salida ilegal. Y así lo ha hecho. Su deseo se ha cumplido, ha conseguido esa “mano hábil que supla mi mano inútil”. No obstante, mientras una puerta se cierra, otra se abre.

La polémica se ha vuelto a poner sobre la mesa. La cuestión de la eutanasia vuelve a aflorar tras haber olvidado la muerte de Ramón Sampedro y la película de Amenábar. El Gobierno considera que es un debate político que no “corresponde ahora” y se centra en impulsar los cuidados paliativos. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, anticipó que a finales de año se va a presentar una serie de estrategias nuevas para intensificar la posibilidad de que haya cuidados paliativos para todas las personas que lo necesiten y esto, explicó, significa que pasen sus últimas horas sin dolor. Pero para Jorge no era suficiente. A través de la Red intentó mostrar cómo era su vida diaria, primero en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y después en su casa, sus miedos, sus deseos, pero sobre todo intentó demostrar su derecho a una muerte digna sin “la presencia de una especie de funcionario sanitario mirando el reloj por si me demoro”. Lo único que quería era ese derecho a morir sin sufrimientos añadidos. Pero todo esto no aparece en ningún punto de la normativa española. La vida se plantea en este sentido como un deber impuesto. Y cuando la situación es tal y como la describió Jorge: “Atado a la respiración asistida, a la parálisis del diafragma pulmonar, a los espasmos, sudores, aumento de secreciones” no se le puede imponer a nadie. España se encuentra muy alejada de Holanda, el primer país en el que se legalizó la eutanasia. El debate está abierto y la verdad es que no existe un caso igual. Hay que tener en cuenta la psicología de cada persona afectada. El de Jorge era distinto al estereotipado. Como dijeron sus familiares: “Él amaba la vida de una forma apasionada, tanto, que incluso después del accidente que le dejó postrado e inmóvil, siguió creando, disfrutando de mil cosas, acumulando amigos, experiencias y emociones”. ¿Legislar o no? Tal vez se debería replantear el camino a seguir cuando se trata de casos extremos en los que la palabra vida pierde su significado.

1 Comments:

  • At 7:09 p. m., Anonymous Anónimo said…

    ¿Sabias que la principal puerta de entrada de lo que denominas inmigración "ilegal" es el aeropuerto de Barajas?

     

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