Fernando Millones
Domingo. La catedral de Burgos nos hacía sombra y un montón de niños jugaba al balón en la plaza. De repente un retaco que acababa de marcar un gol, tal y como lo demostraba su manera de correr y de celebrarlo, se acercó y me preguntó que de dónde era. “De Asturias”, le respondí. No pasaron ni dos segundos cuando, para gran asombro de una servidora, de su teléfono móvil brotaba la melodía de la canción de Melendi. Mientras tanto el niño cantaba al ritmo de la música: Porque Asturias es mi patria, y sincera es su bandera... Hasta ahí, porque en ese momento cortó la canción y me dijo: “Por cierto, Alonso ha ganado”. Salió corriendo y siguió jugando a ser galáctico.
La alonsomanía lo llaman unos, el fenómeno Alonso lo llaman otros. Pero lo cierto es que todo el mundo pronuncia su nombre. ¿Se acuerda alguien del madrileño Pedro Martínez de la Rosa? ¿Les suena Gené, de nombre Marc? No, ¿verdad? En cambio, se levantan a las cinco de la mañana para ver el Gran Premio de Melbourne y se atreven a cuestionar las estrategias que llevan a cabo en la pista éste o aquél, son aficionadísimos a la Fórmula-1 y apoyan a Fernando Alonso como el que más. Soy andaluz, pero la bandera asturiana la quiero ver ondeando en el mástil más alto. Y todo esto ¿desde cuándo? Desde que un chiquillo ovetense aparece como joven promesa en ese mundo. Es más, ni siquiera cuando aparece. El boom llega cuando gana su primera carrera en el año 2003 en Hungaroring. A partir de ese momento, todo español es fan absoluto de Alonso y la Fórmula-1 el deporte rey, quitándole casi la corona a nuestro querido fútbol. Y qué les voy a contar ya, una vez que ha ganado el mundial. Detrás de todo esto: millones. Récord de audiencia para Telecinco y contratos publicitarios a tutiplén. Todos aprovechan el tirón de Alonso. Marcas tan desconocidas como Gurú son ahora el último grito, las carreras entre las barritas de Hero Muesli han quedado en la retina de muchos, así como el Fernando Alonso medieval del último anuncio de Mahou, y ¿quién no recuerda al cerdito Borja del anuncio de Renault? Qué decir ya del Premio Príncipe de Asturias y de la promoción que está dando a nuestra región. Hecho que queda constatado en la pregunta de Schumacher: “¿Renault ha cambiado el escudo?”. Y en la respuesta de Alonso: “No, son las banderas de mi pueblo”.
Hemos visto a Alonso fuera y dentro de la pista, muy lejos de aquel chiquillo que ganaba los circuitos de cars de toda Asturias. Triunfaba en compañía de su padre y de su novia de toda la vida. Ahora, lo único que le falta es salir en Salsa Rosa por su relación con la cantante Raquel del Rosario. En realidad, no hay nada malo en todo esto. La afición está con él, es un gran piloto y los pódium lo demuestran. Su figura ha sido un gran impulso para la promoción de Asturias y de España. Pero tal vez aquellos que desde siempre han sido fieles seguidores de la Fórmula-1, con o sin Fernando Alonso, no estén de acuerdo con toda esta parafernalia. Y tal vez, toda ella algún día se acabe y ya no quede más que explotar, ni de Alonso, ni de Fernando.


4 Comments:
At 4:47 p. m.,
Laurina said…
Muchas gracias Thierry. Me alegro de que te guste. Y que sepas que ya he corregido ese pequeño fallito ;)
At 3:48 p. m.,
Víctor Meneses said…
Hola hola LAU!!
Yo solo quiero decir que Fernando alonso es un crack!! lo único malo quen tiene es que es Asturiano!! JAJAJAJA... es broma eh!!! Que la gente de asturias me cae muy bien!! un saludillo de tu compañero de fila!!
At 3:08 p. m.,
Laurina said…
Muchas gracias Vik!! Asturias es lo más!! JAJA Así que ya puedes venir a visitarla!!
At 1:53 a. m.,
Anónimo said…
saben pense al leer el presente articulo que se referian a un homonimo de mi persona ya que mi nombre es fernando millones c.,bueno de todas maneras felicitaciones el articulo de fernando alonso es bueno hasta pronto.
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